{"id":3020,"date":"2023-11-02T15:43:04","date_gmt":"2023-11-02T20:43:04","guid":{"rendered":"https:\/\/manosvisibles.org\/?p=3020"},"modified":"2023-11-02T15:44:04","modified_gmt":"2023-11-02T20:44:04","slug":"demando-mi-libertad-leer-desde-las-sombras-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manosvisibles.org\/en\/blog\/demando-mi-libertad-leer-desde-las-sombras-de-la-historia\/","title":{"rendered":"Demando mi libertad. Leer desde las sombras de la historia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">Demando mi libertad,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">por la historia no contada,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">de esp\u00edritus madre<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que lucharon en la sombra<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">por la memoria olvidada<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la historia de un libro que se construye desde los bordes de lo no dicho. El desaf\u00edo de construir un rompecabezas cuyos fragmentos tejen la propia historia del pueblo afrocolombiano, de mujeres afrocolombianas que entretejieron sus investigaciones con un relato que reivindica el posicionamiento de una historia entre sombras: la historia de las mujeres afro esclavizadas y de su lucha por la libertad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Demando mi libertad,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">por el esp\u00edritu de Andrea,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">con nombre y sin apellido,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">donde su historia resuena,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">y resuena el esp\u00edritu de Edna y el m\u00edo,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">mujer guerrera,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&nbsp;sombra fantasmal,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que en la oscuridad espera<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">sin rostro, sin escena,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">con el poder de evocar<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>Demando mi libertad <\/em>&nbsp;(Vergara y Cosme, 2018), una recopilaci\u00f3n de historias de mujeres africanas y afrodescendientes quienes presionaron a las instituciones para obtener la emancipaci\u00f3n, las autoras no son en su mayor\u00eda historiadoras de profesi\u00f3n y en sus art\u00edculos se evidencia el \u201cintenso ejercicio de confrontaci\u00f3n tanto a nivel personal como profesional\u201d (Ch\u00e1vez, 2018: 17) que supuso la transcripci\u00f3n y an\u00e1lisis de los archivos coloniales y republicanos. En el pr\u00f3logo se afirma que las autoras \u201cse apartan de la condici\u00f3n de objetividad\u201d y m\u00e1s bien se acercan a un\u201cejercicio de construcci\u00f3n de su propia existencia como mujeres\u201d (Ibid: 17). El prop\u00f3sito de su investigaci\u00f3n parece no tener la intenci\u00f3n de insertarse en la narrativa hegem\u00f3nica sobre la esclavitud y las solicitudes de manumisi\u00f3n, sino que busca confrontar a las autoras con un pasado que se asume como propio.<\/p>\n\n\n\n<p>El desaf\u00edo de esta escritura va m\u00e1s all\u00e1 de romper las exigencias de que la historia la cuenten los historiadores, o de que esta historia como relato se construya hegem\u00f3nicamente desde la colonialidad del poder, y desde sujetos que describen como \u201cinvestigadores\u201d el devenir de los pueblos. El libro \u201cDemando mi libertad\u201d se pregunta, m\u00e1s bien, sobre c\u00f3mo podemos experimentar la historia como relato vivo; en este caso, dicha experimentaci\u00f3n entreteje las historias de las intelectuales que construyeron los relatos con las de aquellas a las que se refieren los mismos, en un intento por suturar y no separar, al sujeto del enunciado del sujeto de la enunciaci\u00f3n. En ello, quiz\u00e1s su texto m\u00e1s valiente sea el de Edna Gonz\u00e1lez, \u201cLa defensa de una mujer afrodescendiente: el caso de Andrea, 1782\u201d(en Vergara y Cosme, 2018), que sigue el proceso contra un sacerdote, Francisco Jaramillo que pretende mantenerla esclavizada, a pesar de que su \u201cama\u201d, Ana Gertrudis del Pino, prometi\u00f3 su libertad una vez ella muriese, y tras el pago del rezo de unas misas:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este cap\u00edtulo del libro, la autora manifiesta su desconcierto cuando en el archivo se encuentra con Andrea, una mujer que en 1782 demanda su libertad para ella y para su hija. Gonz\u00e1lez afirma que la ausencia de apellido la conmovi\u00f3 y la llev\u00f3 a socavar ideas preconcebidas, con las que \u201cestaba arremetiendo contra la identidad de Andrea. De alguna forma, violentando (al asumir) que Andrea deb\u00eda llevar un apellido como si su ser le perteneciera a tal o cual persona\u201d (Gonz\u00e1lez, en Vergara y Cosme, 2018: 139). Esta confrontaci\u00f3n a trav\u00e9s de la escritura es directamente con el oficio del historiador, en un texto en el que los silencios dicen mucho sobre m\u00e1s sobre el sujeto que investiga que sobre el supuesto objeto estudiado. Por esto este tipo de reflexiones son necesarias para construir una historia en clave decolonial, cr\u00edtica consigo misma y con el lugar de privilegio del sujeto que investiga.&nbsp; Como lo advierte Gayatri Spivak, los prop\u00f3sitos de investigaci\u00f3n decoloniales suelen situarse dentro de una narrativa, que si bien no pretende ser universal, no cuestiona la posici\u00f3n objetiva del investigador. Las investigaciones recientes sobre la emancipaci\u00f3n se insertan en la producci\u00f3n acad\u00e9mica m\u00e1s reciente en relaci\u00f3n sobre el acceso a recursos legales en el nacimiento y la consolidaci\u00f3n del proyecto republicano. Por esto es necesario preguntarse \u00bfpuede hablar la subalterna a trav\u00e9s de estas investigaciones?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00bfC\u00f3mo eres Andrea, c\u00f3mo te imaginabas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00bferes grande?, \u00bferes delgada?,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&nbsp;\u00bferes peque\u00f1a?, \u00bferes nada? (Castro, 2023).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">La imagin\u00e9 de estatura media un rostro delgado. Ojos hundidos y brillantes. Manos grandes, fuertes y venosas\u2026 me la imagin\u00e9 estando de pie frente de funcionarios coloniales reclamando lo que es mejor para ella (Gonz\u00e1lez, en Vergara y Cosme, 2018: : 123)<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de las fuentes sobre la primera mitad del s. XIX en Colombia tienen un origen hegem\u00f3nico, la prensa, las cr\u00f3nicas, las leyes, los procesos judiciales, fueron producidos por las \u00e9lites pol\u00edticas e intelectuales, haciendo uso de un lenguaje liberal y moderno que marginaliz\u00f3 las voces de los subalternos. Buscar las claves de interpretaci\u00f3n para abordar los documentos desde una perspectiva capaz de leer lo que las esclavizadas dicen sobre s\u00ed mismas, sus comunidades y sus familias es una tarea necesaria si queremos leer una parte de la historia que la narrativa hegem\u00f3nica ha invisibilizado, pero para esto es tambi\u00e9n necesaria la pregunta \u00bfpuede hablar la subalterna a trav\u00e9s del archivo?, aunque la respuesta es tentativa, se puede afirmar que el trabajo de archivo siempre implica una lectura desde el fragmento.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026porque me tienen careciendo de gozar mi libre albedr\u00edo, entreteni\u00e9ndome en uno por el otro, y el otro por el otro as\u00ed est\u00e1 entorpecida mi justicia estando juzgado y sentenciado por el excelent\u00edsimo se\u00f1or Virrey su antecesor y mandado por ambas excelencias pero como chinchilla es rico\u2026 (Mar\u00eda Josefa Olalla, 1797 en Abello, 2018 en Vergara y Cosme, 2018:186)<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Los textos de Spivack sobre el tema de lecturas otras de la Historia, suele ofrecer m\u00e1s advertencias que claves de interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica, sin embargo, la atenci\u00f3n a la heterogeneidad y la recuperaci\u00f3n de los silencios pueden ser dos pistas metodol\u00f3gicas a tener en cuenta para el an\u00e1lisis hist\u00f3rico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Integrar una mujer imaginada del siglo XVIII (como Andrea), fragmentos de relatos orales de personas mayores sobre personas que eran abuelas en su infancia y que, a su vez, recuerdan los relatos de sus abuelos y sus padres, que hablan desde la \u00e9poca de la esclavizaci\u00f3n (como don L\u00e1zaro, en San Basilio de Palenque), y que son familiares de las autores (como hizo Castriela Hern\u00e1ndez con su madre, Etilsa Reyes); relatos recogidos en archivos etnohist\u00f3ricos en diferentes ciudades; un cuadro, que es a su vez, la suma de muchas texturas que&nbsp; construyen a la mujer de la portada; fragmentos de an\u00e1lisis de otros autores sobre procesos de emancipaci\u00f3n, para completar trozos de un puzzle interminable, siempre incompleto: todo es vinculado para&nbsp; armar una pluralidad de voces que exige, con las armas que tiene, la visibilidad de su lucha.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Despert\u00e9 violentando a gritos el silencio que me obligaba a callar\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Porque estos gritos no son solo m\u00edos,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Vienen impregnados en mi sangre [\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Y a trav\u00e9s de mis manos grito,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Grito con ellas, con ellos en un coro de libertad (Texto que acompa\u00f1a la ilustraci\u00f3n de la&nbsp; portada elaborado por Andrea Moreno, en Vergara y Cosme, 2018:15)<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo a Mohanty, las investigaciones sobre las mujeres en el llamado Tercer Mundo tienen no solo un potencial explicativo sino un efecto pol\u00edtico en la hegemon\u00eda de la academia occidental (2008: 4), por esto cuestionar el universalismo etnoc\u00e9ntrico que pone a las mujeres esclavizadas en el lugar del Otro, requiere superar el an\u00e1lisis centrado en su lugar de enunciaci\u00f3n frente al Estado o los hombres (blancos o negros). La autora afirma que, desde la perspectiva euroc\u00e9ntrica, \u201cel an\u00e1lisis de las circunstancias hist\u00f3ricas espec\u00edficas se vuelve imposible, porque la realidad siempre est\u00e1 aparentemente estructurada a trav\u00e9s de divisiones: dos grupos mutuamente exclusivos y conjuntamente exhaustivos, las v\u00edctimas y los opresores\u201d (Mohanty, 2008: 8).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Te\u00f3ricamente, el texto de Castriela Hern\u00e1ndez (en Vergara y Cosme, 2018: 29-75) se sit\u00faa desde la identificaci\u00f3n de un sistema de colonialidad del poder que defini\u00f3 una colonialidad del g\u00e9nero que articulaba toda una organizaci\u00f3n social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica, donde las mujeres esclavizadas vinieron a colmar el vac\u00edo y significar lo opuesto al r\u00e9gimen de enunciaci\u00f3n que supuso el denominado \u201cmarianismo\u201d (los ideales de castidad y pureza asignados a las mujeres blancas). Frente a esta inocencia virginal, se levanta tanto la masculinizaci\u00f3n de la esclava (que no es \u201cdelicada\u201d en el relato colonial) como el uso estrat\u00e9gico de las Casas de Amparo que suspend\u00edan el maltrato que ello supuso, en una pausa que se convirti\u00f3 en parte de una estrategia de \u201ccimarronaje temporal\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Demando mi libertad,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">por la astucia de Mar\u00eda Diepa,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que us\u00f3 su dolor para suspender&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">la ley por un momento&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">(un a\u00f1o logr\u00f3 burlarla),&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">para buscar su sustento,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">su salida, fugarse de su ama&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">La Mar\u00eda sali\u00f3<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">y entr\u00f3 de la casa de Amparo&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">salt\u00f3 la tapia y se vol\u00f3 \u00b4<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">entre dos convalecencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Es claro: escapar tiene su ciencia (Castro, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>En este sistema, la raza se articula como una categor\u00eda que define coordenadas a la colonialidad del poder. Se constituye as\u00ed un sistema de Sexo\/G\u00e9nero Moderno\/Colonial Racializado (Hern\u00e1ndez, Castriela en Vergara y Cosme, 2018:29-75) donde las categor\u00edas de sexo y raza se intersectan en una matriz discursiva que construy\u00f3 las familias de unos y otros, biologiz\u00f3 e infantiliz\u00f3 a los pueblos negros en condici\u00f3n de esclavizaci\u00f3n y permiti\u00f3 perpetuar el control sobre ellos bajo&nbsp; la denominada Ley de Libertad de Vientres a trav\u00e9s de las mujeres negras, que no pod\u00edan ampararse bajo la categor\u00eda del \u201chonor\u201d, concedida a las familias blancas, y que pretend\u00edan seguir siendo instrumentalizadas, primero como \u201cproductoras de esclavos\u201d, y luego como sujeto inferiorizado y sin derechos que, simult\u00e1neamente, \u201cgarantizar\u00eda\u201d la condici\u00f3n de libres de sus hijos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Demando mi libertad,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">por Mar\u00eda Isabel Mozo Noriega,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que dur\u00f3 cuarenta a\u00f1os dando&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">siempre la misma pelea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Te hicieron madre,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">te negaron m\u00e1s que a Cristo,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">te casaron con Jos\u00e9,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">un esclavo como vos,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">no con el cura Dionisio,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">padre de tu hijo,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&nbsp;&nbsp;te entregaron sin o\u00edr tu voz.[\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p>Como muestra el libro, este proceso no estuvo exento de luchas, tanto por el sistema colonial y sus sujetos por mantener a estas familias esclavizadas bajo esta condici\u00f3n y con diferentes argucias, como por parte de muchas mujeres, hombres y familias negras que emplearon formas de \u201ccimarronaje jur\u00eddico\u201d para alcanzar su libertad y la de los suyos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00a1Soy LIBRE, vengo a esclavizarme!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Yo soy Carmela Vera, siendo libre he decidido empe\u00f1ar mi libertad,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">pa que mi marido no siga de esclavo m\u00e1s [\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">As\u00ed que ya mismito, les voy a declarar<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que soy due\u00f1a de mi cuerpo, de mi historia&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">y no los voy a dejar<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que me quiten a las malas&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">aquello que por derecho tengo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">y les voy a resaltar que escribiendo y leyendo no he dejado de so\u00f1ar&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">y poner como verdad lo que a ciencia entiendo (De \u00c1vila, 2023)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">[\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Detr\u00e1s del absurdo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">palpita la fiereza, la astucia, la estrategia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">No se acaba la partida hasta que se termina,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">y hasta que sobre mi vida descienda el Ocaso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Mientras tanto, en este juego sagrado, sigo jugando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Me burlo de esas reglas, juego su juego, y aunque pierda, gano&#8230; (Castro, 2023)<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en esta unidad de mujeres parece que el origen de la opresi\u00f3n esclavista es la diferencia de g\u00e9nero, lo que deja por fuera el an\u00e1lisis de las condiciones estructurales que llevaron a la esclavitud. Un ejemplo de la necesidad de profundizar la historizaci\u00f3n puede encontrarse en el an\u00e1lisis hist\u00f3rico que supone que \u201cel concubinato se convirti\u00f3 en una estrategia de supervivencia para algunas esclavas j\u00f3venes\u201d (Wade, 2009: 72), que suele presentarse sin hacer referencia a los testimonios de las esclavizadas o asumiendo que las promesas de matrimonio o libertad que en ocasiones se reclaman en los estrados judiciales son prueba de una relaci\u00f3n consensuada, libre de violencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Mar\u00eda Isabel,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">otra vez esclavizada<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">por Juan Bautista&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">(no El Bautista),<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&nbsp;Perdiste a tu hijo mulato<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">y con \u00e9l casi tu lucha por ser libre (Castro, 2023)<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfFueron el blanqueamiento o el concubinato estrategias de supervivencia coloniales? \u00bfEs el texto una oportunidad precisamente para que esa identificaci\u00f3n entre el sujeto (o la \u201csujeta\u201d) investigado y el sujeto\/sujeta investigador(a) no sobredetermine mi lectura de estos fen\u00f3menos hist\u00f3ricos y antes bien modifique mi percepci\u00f3n de las mismas en el presente? \u00bfEn qu\u00e9 medida escapar de mi visi\u00f3n paradigm\u00e1tica sobre estas pr\u00e1cticas, alejadas de los preceptos de emancipaci\u00f3n identitaria y de autonom\u00eda sexual es posible frente a su comprensi\u00f3n en un contexto hist\u00f3rico diferente al m\u00edo, pero que ofrece pistas de c\u00f3mo se construyen a\u00fan hoy en d\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, la noci\u00f3n de familia es deconstruida tambi\u00e9n, a trav\u00e9s de relatos que muestran que la emancipaci\u00f3n y la auto manumisi\u00f3n son fen\u00f3menos encuadrados hist\u00f3ricamente, que atend\u00edan un momento de transici\u00f3n donde los sujetos esclavizados y el sistema esclavista aprovecharon en un caso para acceder a la libertad mediante el pago de jornales; en otro para extraer plusval\u00eda de un r\u00e9gimen en ciernes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Compran su libertad, la de sus hijos,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">la del marido, la de la nieta, la del cu\u00f1ado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">As\u00ed les toque ponerse a ellas mismas el yugo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">y volver a marcha forzada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">No hay mejor negocio que ser libre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Y que todo el cuerpo vibre<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">el D\u00eda que respire cansada, pero aliviada.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro Demando mi Libertad muestra que ello supuso que los esclavizados no s\u00f3lo encontraron estrategias legales y econ\u00f3micas para mejorar sus condiciones de vida, sino que en algunos casos fungieron como propietarios (de s\u00ed mismos y de otros), o, incluso, que se dieron formas de sujeci\u00f3n y esclavizaci\u00f3n end\u00f3genas entre las familias, lo que des-esencializa la noci\u00f3n misma de comunidad imaginada (como la denomina Benedict Anderson), que en ocasiones, constituimos como referente y suponemos por adelantado. Este fue el caso registrado por Nayibe Katherine Arboleda (en Vergara y Cosme, 2018) acerca de Mar\u00eda Gertrudis de Le\u00f3n, que debi\u00f3 luchar legalmente contra el intento de Marciano de Le\u00f3n, su hermano mayor, por \u201cre-esclavizarla\u201d, a ella y a su hija. La transici\u00f3n hacia el Orden Republicano integra entonces tanto fragmentos de lucha de <em>humanizaci\u00f3n <\/em>de los esclavizados, principalmente, a trav\u00e9s de sus argucias legales y pol\u00edticas para dejar de ser tratados como cosas y del status que paulatinamente se reconoce:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Mar\u00eda Isabel, pediste a una ley atrasada<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que te traten como persona, y no cosa;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que te proteja del que te acosa<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que te d\u00e9 la parte de una herencia,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que arranque al \u201cnoble\u201d indulgencias,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que no te asignen reputaci\u00f3n&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">por el color de tu piel,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que escuchen tus argumentos,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que no hagan por tu casta ninguna imputaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que no quieran limpiar su nombre a tu costa<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, tambi\u00e9n a\u00fan son tiempos de deshumanizaci\u00f3n, por privatizaci\u00f3n econ\u00f3mica de los sujetos, donde las jerarqu\u00edas de g\u00e9nero, definen relaciones desiguales frente al r\u00e9gimen esclavista. Los sentidos distintos de la propiedad (como signo, como tierra, como bien de cambio, dice Katherine Arboleda, en Vergara y Cosme, 2018) definen su uso estrat\u00e9gico, lo que produjo rupturas de los reg\u00edmenes territoriales comunitarios de los pueblos y disputas del poder entre hombres y mujeres esclavizados, por ejemplo. All\u00ed, la familia se disuelve e intersecta con pr\u00e1cticas econ\u00f3micas que la atraviesan:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Cae a pedazos la Colonia, y antes de que se hunda el barco,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">los marinos venden las piezas, incluidos las esclavas, los esclavos;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que se venden y se compran a s\u00ed mismos,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que negocian su labor por la promesa de Ma\u00f1ana,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">muchas veces, abusadas, enga\u00f1adas;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">muchas veces abusados, enga\u00f1ados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Otras (muchas o pocas) veces, son ellas quienes salen salvas o salvos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00bfEs acaso Padre, un Protector de Esclavos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00bfDonde no hay m\u00e1s libertad que la \u201cde Vientres\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00bfD\u00f3nde hay libertad,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">aqu\u00ed donde todos mienten,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">donde el hombre del hombre es esclavo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00bfSer\u00e1 capaz una madre de vender a su hijo,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">si a una hermana la oprime su hermano?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Gertrudis: \u00bfTe toc\u00f3 tener tierra y bienes para escapar de sus manos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">El hermano esclaviza a su sobrina o a su hermana\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00bfEs mi hermano mayor un Marciano?<\/p>\n\n\n\n<p>Para acercarse a la comprensi\u00f3n de lo que suponen las relaciones personales y familiares durante la esclavitud, es necesario analizar las estructuras familiares como pr\u00e1cticas ideol\u00f3gicas y entender que las mujeres no se ubican dentro de la familia, sino que \u201ccomo efecto de las estructuras familiares; son construidas, definidas, dentro y por el grupo\u201d (Mohanty, 2008: 9). Tambi\u00e9n se requiere historizar y situar desde el reconocimiento de las pr\u00e1cticas diversas la relaci\u00f3n de las mujeres con sus familias y comunidades para comprender los fen\u00f3menos de resistencia y superar los an\u00e1lisis que suponen la adhesi\u00f3n a ciertos valores (honor, laboriosidad, maternidad). El archivo y en particular las solicitudes de emancipaci\u00f3n pueden leerse de forma situada si en lugar de buscar patrones que permitan la generalizaci\u00f3n, se identifican pr\u00e1cticas diversas en b\u00fasqueda de la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Demando mi libertad, por Juana Viana,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que en el colmo del desespero,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">prendi\u00f3 fuego a la hacienda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">La muerte fue la \u00fanica enmienda,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">el castigo a tu locura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">No existe mujer m\u00e1s pura<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que la que incendia su casa<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">para abolir la tacha deshonrosa de las mujeres esclavas,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">todo el sistema de razas,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que deja sin honor y atadura<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">las familias de las \u201cmasas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Todas somos cimarronas, cimarrones<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">aunque entramos y salimos del monte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Daremos esta lucha con tus mismas armas,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">mirando al mismo horizonte<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">A ti, colono, verdadero esclavo, te digo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">con la ley tambi\u00e9n se busc\u00f3 ser libre,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">se logre o no se logre.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a ello, el libro presenta tambi\u00e9n relatos y discursos contrapuestos: a la aseveraci\u00f3n de Peter Wade, se le \u201csuman\u201d, u \u201coponen\u201d varios testimonios y evidencias etnohist\u00f3ricas de procesos de mujeres esclavizadas contra sus esclavizadores por maltrato o abuso sexual (Luc\u00eda Viana, en el cap\u00edtulo de Castriela Hern\u00e1ndez, Mar\u00eda Gu\u00eda Calzadilla, en el de Evelyn Perrault (en Vergara y Cosme, 2018). Sin embargo, una de las apuestas m\u00e1s importantes del texto es precisamente integrar todas las estrategias discursivas al alcance (como lo se\u00f1alamos arriba) para mostrar, de la manera m\u00e1s completa posible, el cuadro de todas las estrategias pol\u00edticas rastreables en la historia, empleadas por las mujeres, los hombres y las familias de los pueblos afro para alcanzar su libertad o algunos beneficios, y desenfocar, ampliando la mirada, esta lucha pol\u00edtica de la estrategia exclusiva y espec\u00edfica de cimarronaje, fuga y constituci\u00f3n de palenques, la cual, m\u00e1s bien, se integra en algunos testimonios, como el de Mar\u00eda Dorotea Vega, reconstruido por Evelyn Perrault, y que muestra una trayectoria de vida donde se entra y se sale de estos espacios y existen vasos comunicantes entre el cimarronaje territorial y el cimarronaje jur\u00eddico:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Dorotea, de los jornales<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">t\u00fa misma tu libertad pagaste;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">concebiste un cr\u00edo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">entre la hacienda, la ciudad y el monte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Usaste astutamente la ley y el alegato,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">para descansar de tu faena,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">aunque fuera por un rato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Como la Gu\u00eda de Calzadilla,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">entras y sales de la casa de tus amos,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">logras burlar la mirada<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que te obsequia, al mismo tiempo,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">filantrop\u00eda y malos tratos&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">(Castro, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el libro presenta una vena que est\u00e1 desde el mismo caso de Andrea, y de las identidades sumergidas en un solo crisol de investigadoras e investigadas, pero que sigue siendo un territorio a explorar: el de la literatura misma como forma y herramienta de emancipaci\u00f3n. Como dice nuestro mon\u00f3logo de Mar\u00eda Josefa Olalla: \u201cpor eso voy a escribir, sin dar marcha atr\u00e1s;confesando que quiero vivir&nbsp; resistiendo y con dignidad, y con m\u00e1s ah\u00ednco luchar\u201d (De \u00c1vila, 2023). La escritura nos trae y redime desde los cimarronajes constituidos hasta los casos fallidos, tejidos en una red con los relatos orales que la di\u00e1spora afro reivindica como piezas de una historia distinta, donde la astucia, m\u00e1s que proponerse ser la contracara de la pureza mariana, es el otro lado de la historia&nbsp; de animales &#8211; personajes (la Ara\u00f1a Ananse, la Tortuga, la Liebre) de f\u00e1bula de tradiciones oral que conectan a los dioses con los seres humanos, y a los seres humanos entre ellos mismos, y que cuentan, en un continuum, el v\u00ednculo con muchas historias vern\u00e1culas en \u00c1frica, con un territorio de origen previo a la esclavizaci\u00f3n. En estos relatos y an\u00e9cdotas, El Tramposo sale, unas veces ganando, otras perdiendo, pero cuando el \u201ctramposo\u201d pierde, los pueblos r\u00eden, mientras escuchan su historia y su moraleja.&nbsp; Estas historias del Libro Demando mi libertad, donde conviven el uso de la Ley o la Huida a los palenques, son apenas nuevos instrumentos de pueblos que celebran, desde tiempos inmemoriales, la lucha mediante el Ver-Doble (el \u201cdoble sentido\u201d) y la astucia, de los m\u00e1s peque\u00f1os y \u201cd\u00e9biles\u201d contra el m\u00e1s fuerte.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Demando mi libertad<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">por la lucha y el esp\u00edritu de mujeres insurrectas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que usaron la Ley Esclava<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">pa\u2019 defender su dignidad<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Haciendo es que se piensa<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">y se cambia&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">la manera de pensar&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Soy las letras de Josefa Olalla,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que abrieron caminos a la escritura,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">a la ley a la palabra,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">a la voz, y la literatura<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Soy la madre, la matriz, soy la fuente<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Soy la playa,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Soy el r\u00edo, soy el sol,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Soy la energ\u00eda que conecta,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">soy el puente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Me llaman Picarona, me llaman Anancy,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">me llaman The Trickster, el Tramposo, la Tramposa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Me llaman Esh\u00fa-Eleggu\u00e1,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">tengo forma de animal peque\u00f1o,&nbsp; casi insignificante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Lo que no saben es que soy m\u00e1s listo y m\u00e1s lista que ellos,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que voy acechando sus pasos vacilantes,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que conozco sus leyes, sus vac\u00edos, sus variantes,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que sus enemigos son mis amigos,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">mi coartaci\u00f3n y mi coartada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Que har\u00e9 libre a mi hija, que dejar\u00e9 de ser esclava<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que soy Clara, soy Mandinga, soy Josefa,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">soy todas las mujeres cubanas,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">que estamos creando futuro de libertad al despertar la memoria,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">al despertar el ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hern\u00e1ndez, C. (2018). Aproximaciones al sistema de sexo\/g\u00e9nero en la Nueva Granada en los siglos XVIII y XIX.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vergara, Aurora; Cosme, Carmen (ed.) (2018). Demando mi libertad: mujeres negras y sus estrategias de resistencia en la Nueva Granada, Venezuela y Cuba 1700 \u2013 1800. Cali: ICESI.<\/p>\n\n\n\n<p>Lugones, M. (2011). \u201cHacia un feminismo decolonial\u201d. La manzana de la discordia, N 6, 105-119<\/p>\n\n\n\n<p>Lugones, M. (2008). \u201cColonialidad y g\u00e9nero\u201d. Tabula Rasa, 9, p. 73-101.<\/p>\n\n\n\n<p>Chandra, M. (2008) \u201cBajo los ojos de Occidente: academia feminista y discursos coloniales\u201d. En Liliana Suarez&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Spivak, G. (2009). \u00bfPuede hablar el subalterno? Museu D\u2019art Contemporani de Barcelona: Barcelona.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Wade, P. (2009). Race and Sex in Latin America. Pluto Press.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Demando mi libertad, por la historia no contada, de esp\u00edritus madre que lucharon en la sombra por la memoria olvidada Esta es la historia de un libro que se construye desde los bordes de lo no dicho. 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