“Aunque me saquen del campo, yo no lo voy a olvidar, nosotros los campesinos allá tenemos su hogar, recuerda que sangramos por nuestra libertad…”
nés Granja, Timbiquí, canción Baila Negro.

CANTOS DEL PACÍFICO SUR

Ser mujer negra, de culturas de rio y de mar, madre comunitaria, profesora, CANTADORA, es ser parte también de procesos de resistencias y resiliencias dentro del contexto del Pacífico Sur que tiene diversas complejidades que sortear.

Los Cantos del Pacífico Sur junto con la música de marimba, fueron declarados por la Unesco en 2010 como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, actualmente son una movilización social activa pero poco visible que nace de la experiencia acumulada obtenida por un conjunto de circunstancias que llevaron la música de marimba y los cantos tradicionales, a ser considerados ancestrales al territorio tanto por las personas negras nacidas en el región desde hace más de 250 años, como para algunas personas en el contexto colombiano en general.

La apuesta de este programa es reconocerse más entre sí, dialogar y amplificar a través de una serie de eventos y encuentros, las voces de las mujeres y hombres del Pacífico Sur que serán grandes protagonistas en la construcción de paz, ya que estas personas son parte importante de los activos comunitarios en los municipios de El Charco, Iscuandé, Tumaco, Mosquera, Timbiquí, Olaya Herrera, los cuales hacen parte de municipios en estado de constante alerta bajo el conflicto colombiano como también se les atribuye una importancia en oportunidades para la construcción de paz. Las cantadoras en el Pacífico Sur, cohabitan entre dos realidades; la realidad de la riqueza de las prácticas culturales y musicales, y la realidad del conflicto armado, la violencia y la disputa por los recursos y el territorio. Un conflicto en el que tanto hijos y sobrinos de estas mujeres pudieron haber sido tantas víctimas como victimarios dentro de estos procesos que hacen parte de las realidades del Pacífico Sur colombiano.

La motivación para desarrollar el proyecto radica en la necesidad de acompañar a descubrir y revelar nuevos valores sociales y culturales que se encuentran alojados, desarticulados o simplemente inexplorados en algunos sentidos, por la colectividad de las mujeres de la Red de Cantadoras. Tales valores sociales y culturales residen en la fuerza de raíz de los cantos, músicas tradicionales y prácticas culturales de las personas adheridas a la red, y que externamente a ella, también se practican en eventos, fiestas patronales y eventos religiosos y profanos. En los últimos 7 años ha habido esfuerzos representados en algunos encuentros, una producción audiovisual y una discográfica.

Dichas prácticas son parte de una tradición en la región cultural del Pacífico colombo-ecuatoriano, y todas las mujeres de la Red de Cantadoras son portadoras de nombrada tradición, en diferentes expresiones. La motivación radica en mejorar la funcionalidad de la red hacia dentro y hacía afuera de la región, tanto en términos de compromiso y exigencias hacia dentro de la red por parte de los afiliados, como el rol de las cantadoras como guardianas de tradición. Apoyar procesos de creación musical y ayudar a avivar el sentido de pertenencia hacia las músicas tradicionales y al rol que desempeñan desde su función como cantadoras, son motivaciones inherentes dentro de este proyecto.